Reduce pollution. Save lives. Protect the planet.

Colombia (En español)

La contaminación es evitable
La contaminación constituye la causa ambiental más importante de enfermedad y muerte prematura en el mundo actual, según el Informe de la Comisión Lancet sobre Contaminación y Salud publicado en 2017. Este informe estima que las enfermedades causadas por la contaminación fueron la causa de 9 millones de muertes prematuras en 2015 (un 16% del total de muertes de todo el mundo), es decir, tres veces más muertes que las debidas al sida, la tuberculosis y la malaria juntas, y 15 veces más que las causadas por todas las guerras y otras formas de violencia. En los países más gravemente afectados, las enfermedades asociadas a la contaminación son responsables de más de una de cada cuatro muertes.

A pesar de los importantes impactos en la salud, las agendas internacionales de desarrollo y salud han pasado por alto la contaminación. La financiación es escasa en comparación con los recursos para enfermedades infecciosas y otros problemas ambientales. Ninguna fundación incluye la salud ambiental y la contaminación como área focal, incluso teniendo en cuenta que el control de la contaminación también promueve varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El informe confirma que “a pesar de que más del 70% de las enfermedades causadas por la contaminación son no transmisibles, las intervenciones contra la contaminación apenas se mencionan en el Plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles”.

Comprender la destrucción que causa a las vidas y comunidades, debe inspirar medidas urgentes para eliminar la contaminación. Con este objetivo en mente, Pure Earth (organización sin fines de lucro que trabaja desde 1999 conjuntamente con los gobiernos, otras ONG y grupos comunitarios para solucionar problemas de contaminación ambiental que amenazan la vida de las personas, principalmente en países de ingresos bajos y medianos) comenzó en 2008 los esfuerzos para crear una alianza global que apoyara la limpieza y eliminación de la contaminación heredada en el mundo en desarrollo. Esta Alianza Global sobre Salud y Contaminación (GAHP por sus siglas en inglés), se formó en 2011 y para el 2020 está confirmada como entidad independiente en Ginebra, Suiza, es el primer esfuerzo de este tipo dedicado a abordar la amenaza de la contaminación tóxica a escala mundial.

GAHP es un organismo colaborativo formado por más de 60 miembros y decenas de observadores que abogan por recursos y soluciones a los problemas de contaminación. GAHP se formó porque los actores y agencias a nivel nacional e internacional reconocen que un enfoque colaborativo, de múltiples partes interesadas y multisectorial es necesario y fundamental para hacer frente a la crisis de contaminación global y los impactos económicos y de salud resultantes.

Además de educar en todas las formas de contaminación, GAHP ayuda a los países a identificar y evaluar las amenazas de contaminantes tóxicos, específicamente para sitios contaminados; crear procesos para priorizar acciones de solución a los problemas de mayor riesgo a la salud humana; e implementar soluciones para salvar vidas.

“Para abordar la contaminación, debemos priorizarla como un tema que nos afecta a todos, integrándola en la planificación de la salud y aumentando los fondos para permitir más investigación sobre la contaminación, como monitorear la contaminación y sus efectos, y desarrollar formas de controlarla. La prevención de la contaminación puede ser muy rentable, ya que ayuda a mejorar la salud y reducir los impactos climáticos, al tiempo que impulsa las economías”, indica Richard Fuller, presidente de la junta directiva de GAHP.

Los niños aprendieron cómo protegerse del plomo a través de espectáculos de marionetas, canciones y juegos en Malambo, Colombia.

¿Por qué debe importarnos?
La contaminación del aire nos afecta a todos por igual, respirar aire contaminado nos condena a una vida de enfermedad y muerte temprana. La contaminación causa diversos tipos de cáncer, enfermedades pulmonares y del corazón, por nombrar sólo algunos padecimientos. La exposición a la contaminación del aire también empeora el COVID-19, debido a que aumenta el riesgo de una persona de sufrir síntomas graves y causarle la muerte.

De acuerdo a reportes de GAHP, la contaminación daña particularmente a los niños y puede causar defectos de nacimiento, discapacidades neurológicas y de desarrollo, daña el sistema inmunológico y causa muchas otras enfermedades. También puede obstaculizar gravemente el crecimiento económico por la degradación de los recursos humanos y naturales.

El Informe de la Comisión Lancet sobre Contaminación y Salud indica que “la contaminación causa la muerte de una manera desproporcionadamente mayor en los individuos pobres y vulnerables. Cerca del 92% de las muertes relacionadas con la contaminación se producen en los países de ingresos bajos y medianos y, en los países de cualquier nivel de ingresos, la enfermedad causada por la contaminación tiene su máxima prevalencia en los grupos minoritarios y en los individuos marginados. Los niños tienen un riesgo elevado de enfermedad relacionada con la contaminación e incluso la exposición a dosis extremadamente bajas de contaminantes durante los periodos de especial vulnerabilidad en la vida intrauterina y la primera infancia puede conducir a la enfermedad, invalidez y muerte en la infancia y a lo largo de toda la vida”.

De igual manera indica que “el gasto en enfermedades relacionadas con la contaminación representa hasta el 7% de los presupuestos de salud en los países de ingresos medios. Se estima que los costos de bienestar derivados de la contaminación ascienden a 4,6 billones de dólares al año, lo que equivale al 6,2% del PIB mundial”.

Haciendo pruebas en un terreno cerca de una escuela en Malambo, Colombia.

El camino a seguir es claro
La buena noticia es que gran parte de la contaminación puede ser eliminada, y que la prevención de la contaminación tiene una relación costo-efectividad favorable. En los países de ingresos altos y en algunos de los de ingresos medianos se han aprobado leyes y establecido reglamentos que obligan a mantener el aire limpio y el agua limpia, se han establecido políticas de seguridad química y se han reducido las formas más flagrantes de contaminación. En esos países, el aire y el agua son ahora más limpios, las concentraciones de plomo en sangre de los niños han disminuido en más de un 90%, los ríos han dejado de inflamarse, se ha puesto remedio a las zonas de acumulación de residuos más peligrosos, y muchas de las ciudades están menos contaminadas y son más habitables. La salud ha mejorado y las personas de esos países viven más tiempo.

Muchas de las estrategias de control de la contaminación que han mostrado una relación costo-efectividad favorable en los países de ingresos altos y medianos pueden ser exportadas y adaptadas a ciudades y países de todos los niveles de ingresos. Estas estrategias se basan en las leyes, la política, los reglamentos y la tecnología, son impulsadas por la ciencia y se centran en la protección de la salud pública. La aplicación de esos enfoques impulsa las economías y aumenta el PIB.

Priorizar la limpieza de los sitios contaminados aligerará el cambio climático, reducirá la amenaza a la biodiversidad y salvará vidas.

GAHP plantea 12 estrategias para reducir la contaminación y salvar vidas:

Contaminación del aire exterior

Cambiar a combustibles con menor contenido de azufre.
Controlar los contaminantes estacionarios grandes y pequeños: cambiar de combustible, instalar depuradores, cambiar zonificación, hacer cumplir la política, educar.
Solicita convertidores catalíticos y mejores estándares de eficiencia para automóviles y camiones.
Reducir la quema al aire libre para la agricultura. Utilizar nuevas formas de lidiar con residuos agrícolas.
Aire doméstico

Elegir combustibles más limpios: no queroseno, madera o carbón. Soporta gas envasado, biogás, solar o electrificación.
Elegir estufas que reduzcan las emisiones de partículas.
Contaminación del agua

En las ciudades, financiar el tratamiento de plantas de aguas residuales y las casas conectadas.
Instalar sistemas de agua potable y saneamiento local en los pueblos y los hogares. Incluir almacenamiento seguro del agua.
Suelos, metales pesados y químicos

Crear un inventario de sitios altamente contaminados. Busque exposiciones importantes para la salud.
Reducir las emisiones y limpiar los sitios que presentan las mayores amenazas para la salud. Primero la prevención. Quien contamina paga, si es posible.
Buscar exposiciones al plomo (Pb). Cerámica, reciclaje de baterías y pintura. Analizar la sangre de las personas.
Lugar de trabajo

Regular las exposiciones laborales y financiar la aplicación efectiva.

Referencias:

https://www.thelancet.com/pb-assets/Lancet/stories/commissions/pollution-2017/spanish_translation.pdf

The Lancet Report

https://gahp.net/wp-content/uploads/2017/03/PE_InfoLancetSolutions.pdf