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Del diagnóstico a la acción: México enfrenta la exposición al plomo.

Pure Earth México participa en una jornada nacional en Cuernavaca y un encuentro latinoamericano para impulsar acciones que reduzcan la exposición.

Como parte de los esfuerzos continuos contra la intoxicación por plomo, Pure Earth México participó el pasado 20 de octubre en dos relevantes actividades organizadas en el marco de la Semana Internacional de Prevención de la Intoxicación por Plomo 2026: una jornada nacional en Cuernavaca, Morelos, coordinada por la Secretaria de Salud, en colaboración con el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y COFEPRIS, así como en el webinar “América Latina unida frente al plomo”, organizado por las oficinas regionales de Pure Earth en Brasil, Colombia, México y Perú. Ambos encuentros abordaron un desafío que exige identificar las fuentes de contaminación y evitar que sigan afectando la salud.

La jornada nacional desarrollada bajo el lema: “Barro SI, plomo NO” convocó a autoridades, investigadores y organizaciones para revisar la vigilancia sanitaria, la atención a poblaciones vulnerables y las alternativas de producción libres de plomo en México.

Agustín Gama, director de Pure Earth México, participó en el encuentro y aportó la perspectiva internacional de la organización sobre un problema que rebasa las fronteras; su presentación, titulada “Panorama mundial del plomo”, conjunta datos que muestran la magnitud del riesgo: un análisis de UNICEF y Pure Earth publicado en 2020 estimó que 800 millones de niñas y niños tenían concentraciones de plomo en sangre iguales o superiores a cinco microgramos por decilitro; más del 90% de los menores afectados vive en países de ingresos bajos y medios.

El análisis también recoge estimaciones de la Organización Mundial de la Salud: en 2023, la exposición al plomo se asoció con 3.5 millones de muertes y 71.5 millones de años de vida saludable perdidos por discapacidad o muerte prematura; se trata de indicadores de distintas fuentes y periodos, pero permiten dimensionar sus consecuencias.

El problema no se limita a la industria; entre las fuentes identificadas figuran el reciclaje de baterías sin controles adecuados, la minería, los suelos contaminados, las pinturas y los esmaltes con plomo utilizados en algunos productos de alfarería. Este metal puede pasar de los recipientes a los alimentos y bebidas.

La experiencia internacional muestra que es posible reducir la exposición. En Georgia, las intervenciones regulatorias y correctivas lograron disminuir 99% las muestras de especias contaminadas. En las regiones más afectadas, los niveles medios de plomo en sangre de niñas, niños y mujeres embarazadas bajaron 75% entre las mediciones iniciales y 2023-2024, según los resultados presentados por Pure Earth.

La agenda además incluyó dos mesas técnicas. Martha María Téllez Rojo, investigadora del INSP, abordó la situación de México. También se revisaron los efectos clínicos de la intoxicación, con la moderación de María Radilla, de UNICEF México.

La segunda mesa examinó las medidas preventivas, la promoción de loza vidriada libre de plomo y la salud ambiental infantil. Participaron Alejandra Cantoral Preciado y Cecilia de Bustos, de UNICEF México, con Fernando Uriel González Domínguez, de la OPS/OMS, como moderador.

Esta jornada dio continuidad al trabajo del Grupo Técnico para la Prevención y Control de la Exposición al Plomo en México, que busca mejorar la coordinación entre instituciones y atender especialmente a las comunidades alfareras.

Ese mismo día, Pure Earth convocó al webinar regional, donde Sergio Iván Valdés Ferrer, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y TecSalud, presentó datos sobre la exposición infantil en México.

De acuerdo con la ENSANUT Continua 2022-2024, el 15.8% de las niñas y los niños de uno a cuatro años registra concentraciones de plomo en sangre de al menos cinco microgramos por decilitro. Son aproximadamente 1.2 millones de menores; la medición no muestra una reducción estadísticamente significativa respecto de encuestas anteriores.

Valdés Ferrer también expuso estimaciones de pérdidas anuales por 229 mil millones de pesos, equivalentes a cerca del 1.4% del PIB, asociadas con los efectos de la exposición infantil sobre el desarrollo intelectual.

Además, el webinar permitió conocer las experiencias de Brasil, Colombia y Perú; Gilson Spanenbergi y Adalberto Maluf se refirieron a los esfuerzos de Brasil para mejorar la vigilancia de la intoxicación por plomo y, a la vez, coordinar el trabajo de las instituciones responsables. Entre los avances, mencionaron la creación de un grupo técnico permanente y el desarrollo de un plan nacional. Por otra parte, desde Colombia, Lizeth Olaya y Rodrigo Noguera abordaron las dificultades para identificar las fuentes de contaminación y atender los riesgos que enfrentan las comunidades expuestas.

Rodrigo Velarde y Luz Illescas compartieron la experiencia de Perú, donde la contaminación ambiental plantea retos para la salud de la población; durante el encuentro, Luis Francisco Sánchez Otero, asesor regional de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), puntualizó que detectar a las personas intoxicadas no es suficiente; la prevención requiere localizar y controlar las fuentes de plomo, hacer cumplir las normas y trabajar directamente con las comunidades. Las experiencias de los cuatro países mostraron que, aunque las condiciones son distintas, existe una necesidad común: actuar antes de que la exposición cause daños a la salud.

Para Pure Earth México, ambas actividades refuerzan la tarea concreta encaminada a medir la exposición, localizar su origen, reducir las fuentes contaminantes y sostener las medidas de prevención. Nuestra colaboración con FONART para impulsar la alfarería libre de plomo forma parte de ese trabajo.

La meta debe ser que los avances se reflejen en menos plomo en los hogares, los alimentos y la sangre de las personas, especialmente en la infancia, donde sus consecuencias pueden acompañar toda una vida.

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